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Confianza Verdad Apoyo Tranquilidad COVITE Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco www.covite.org INTRODUCCIÓN Este es un trabajo pensado para todas las familias que tienen nińos y nińas que han sufrido el impacto del terrorismo en alguno de sus padres, abuelos o familiares más cercanos. Desde que el mundo es mundo las preguntas de los nińos han significado siempre un reto para cualquier padre o madre. Nos referimos a esas preguntas de difícil contestación, esas que nos ponen en el límite o en las que dudamos sobre cómo afrontar unas respuestas adecuadas. “żPor qué nos morimos?” “żQué pasa cuando nos morimos?” Podríamos seńalar también aquellas peticiones de información que en ocasiones nos plantean los nińos en temas relacionados con el origen de la vida, con la sexualidad, etc. Hay un buen número de publicaciones que nos ayudan a los padres y tutores a responder de una forma sana y educativa a estas curiosidades generales en todos los nińos. Así mismo, sabemos que existen cuentos editados para ayudar a ciertos nińos en el conocimiento de su condición de hijos adoptados. Nosotros hemos querido dar respuesta a las posibles dudas de los padres supervivientes o de los responsables de aquellos nińos que han sufrido en su entorno familiar próximo el ataque brutal del terrorismo irracional, de la violencia inexplicable y de la agresión sin sentido. LOS NIŃOS Y NIŃAS: DIAMANTES EN BRUTO Todos conocemos las capacidades de los nińos para aprender aquello que les interesa y aquello que les despierta curiosidad. También comprobamos su capacidad para asimilar desde bien pequeńos la práctica, por ejemplo, de un segundo idioma. Constatamos a su vez en ellos ese cambio tan rápido que va del llanto a la risa y de la alegría más desbordante al disgusto más llamativo. Estamos ante esas personas que en su corto historial se presentan ante nosotros como un libro que se va escribiendo cada día y en el que el proceso educativo que se desarrolla desde la familia y desde la escuela conformará una parte importante de su futuro como adultos. Los psicólogos y pedagogos nos ayudan a entender cómo los nińos van incorporando valores de una manera inevitable. La presencia de modelos hace que sea imposible la no transmisión de unas referencias éticas y de conducta que todos los padres y educadores poseen. Por otro lado, el nińo va asimilando, desde los cuentos más simbólicos hasta los relatos fantásticos más elaborados, la presencia de lo bueno y lo malo, la existencia de hechos buenos y de hechos malos y la presencia de personas más buenas y de personas más malas. El nińo, a su vez, va descubriendo la existencia de la vida también a través de la existencia real de la muerte. Primero la muerte de los bichitos, luego de animales más grandes y más tarde, pero mucho más importante, la muerte de las personas. Los familiares de víctimas del terrorismo y los supervivientes heridos en atentados terroristas, tarde o temprano, van a tener que responder a las necesidades de información de sus hijos huérfanos, o bien explicarles finalmente por qué papá va con muletas o no ve por un ojo. żCUÁNDO? Frecuentemente subestimamos la fuerza, capacidad y adaptabilidad de los nińos para superar momentos difíciles y duros. Nuestra experiencia nos dice que no es bueno esperar demasiado tiempo para llegar a explicar a los hijos o nietos esta parte de la verdad. Tenemos ejemplos de personas que no respondieron a sus hijos con la verdad de la violencia terrorista hasta cumplir éstos la mayoría de edad. El resultado no fue precisamente el mejor; más bien al contrario. Hasta entonces habían vivido ante una historia falsa: “Papá o el abuelo murieron en un accidente”. La cruel realidad (“Murieron de un tiro en la nuca o porque le pusieron una bomba”) puede llegar a suponer un quebranto y una ruptura arriesgada en una estructura de personalidad que a esas alturas de la vida tiene ya unos basamentos bastante forjados. Por el contrario, los nińos de entre 5 y 10 ańos poseen una capacidad de adaptación muy acentuada. Son capaces de asimilar buenas y no tan buenas noticias. Además la respuesta protectora de los padres presentes funciona en esa edad como un estupendo colchón de seguridad ante las dudas y malos momentos de los nińos. Su temporal tristeza por causas verdaderamente tristes tiende a diluirse ante el inevitable placer de un buen rato de diversión, de un juego atractivo, de una buena “peli”, de su comida favorita o de la compańía de sus amiguitos y amiguitas del alma. Es bueno considerar que son los padres, madres o responsables los que tienen que decidir cuándo y cómo van a contar esa parte de la verdad dentro de la historia familiar. Siempre será preferible que se enteren de lo sucedido en el entorno del hogar a que lo hagan fuera de casa, hecho que ocurrirá de modo inevitable si no intervenimos y que podrá generar un dolor ańadido y con menos posibilidades de control. Habrá nińos y nińas que preguntarán directamente; otros harán llegar sus dudas de una o de otra forma; y, finalmente, otros no darán ninguna clave de estar interesados. Las respuestas e informaciones de los padres se darán de forma ajustada a cada situación concreta y al momento vital de cada nińo. En cualquier caso, no es bueno dilatar en el tiempo esta falta de información. A medida que sus amistades e iguales van ganando importancia en su mundo personal (a partir sobre todo de los 12 ańos, pero incluso antes), es probable que la información que puedan recibir desde el exterior sea relatada de modo inadecuado, con incorrecciones y de forma frustrante. TRANQUILIDAD EMOCIONAL Por lo que hemos visto en los apartados anteriores, debe existir una fase de preparación por parte de la persona o personas más adecuadas que se van a encargar de transmitir la información al menor. Estamos, como en otras fases de la vida del nińo, ante un momento de estricto valor educativo. Por esta razón el emisor de la información debe mostrar equilibrio emocional. Se trata de afrontar el momento desde una posición alejada de estridencias afectivas, en las que a ser posible no aflore el llanto y donde la comunicación no verbal pueda transmitir al nińo una idea clara y nítida de tranquilidad y seguridad. Si el llanto por parte del emisor se llega a producir, habrá que procurar que el mismo sea sano, natural y liberador y no sea caótico o desesperado. Es decir, no sólo hay que esperar a una situación en la que el nińo esté tranquilo, sino a un momento en el que el adulto pase por una fase de sosiego personal y tranquilidad emocional. Sólo así se podrá responder a las dudas e inquietudes del nińo de un modo enunciativo, claro y directo. “Carlos, ya sabes por la televisión que a veces hay ladrones que roban y malos que matan. żA que también has visto en la tele que a veces hay explosiones y bombas? Además ya sabes que hay bomberos que a veces se mueren en un incendio, o camioneros que mueren en un accidente o policías que mueren en un atraco... Pues mira, a papá le mataron unos malos con una pistola (o con una bomba). Pero tú estate tranquilo, que esos malos están en la cárcel y además no te preocupes porque tú me puedes preguntar siempre lo que quieras”. Es cierto que puede haber ingredientes importantes y diferentes en cada familia de tipo ético, religioso o práctico que pueden aliviar o reacomodar estas informaciones. “Además Alicia, seguro que papá desde el cielo estará contento de que lo sepas” “Pablo, si el abuelo te hubiera conocido, seguro que le hubiera gustado verte fuerte y tranquilo”. Ante un posible “żPor qué le mataron?”, no deberíamos olvidar que la inexplicable e irracional causa de lo sucedido siempre deberá apuntar hacia el agresor y nunca hacia la víctima. “Sabes Ane, existen algunas personas que actúan de forma tan mala y cobarde que se han creído con el poder de quitar la vida a los demás. Y eso no lo debe hacer absolutamente nadie. Por eso, nunca tampoco nadie debe tomarse la justicia por su mano. A los que matan a otra persona la policía los detiene y los lleva ante el juez para que cumplan su condena”. EL CONTEXTO Es conveniente que el adulto y el nińo dispongan de un momento en el que no haya prisas ni presiones externas. Será interesante aprovechar momentos de tranquilidad, periodos vacacionales o de fin de semana o, por ejemplo, utilizar de estímulo la visión de un álbum de fotos familiar u otros recuerdos del fallecido, su música favorita, etc. Es muy importante también que, después de la transmisión de información, se prepare un plan especial y atractivo para el nińo: ir a jugar con sus amiguitos al parque aunque ese día no tocara hacerlo, ir esa tarde a comer una hamburguesa de las que tanto le gustan y además te dan regalo, ir al cine a ver esa “peli” que lleva días queriendo ver, etc. PARTE DE LA VERDAD La trágica existencia del terrorismo ofrece unas realidades tan crueles que hasta un adulto bien formado se estremece ante la visión de imágenes de atentados y de víctimas heridas y asesinadas. Siendo esto así, es conveniente que en la transmisión de la información al nińo lo que debe de ser resaltado es lo esencial y no lo accesorio; es decir, que la muerte o la minusvalía tienen su origen en un hecho violento y éticamente malo. Sobran los detalles y las precisiones e incluso puede ser bueno que haya informaciones que no apunten a toda la verdad, sino a parte de ella. Por ejemplo, ante la pregunta “inquietante” de dónde están los que le mataron, una contestación tranquilizadora es decir que están en la cárcel, que han cumplido condena o que están muy lejos, donde no pueden hacer dańo. Esta idea puede ser generadora de seguridad ante el futuro y ante el posible temor del nińo a que un hecho similar pueda volver a pasar. La verdad completa hay que exponerla de forma gradual. En sus preguntas futuras, y a medida que vaya creciendo, el nińo va a ir encontrando en los padres presentes o en sus responsables las respuestas más adecuadas y progresivamente cada vez más cercanas a la realidad del adulto. LA CONFIANZA Es cierto que la capacidad de adaptación de los nińos no nos deja de sorprender. Puede ser oportuno que, en el colegio, los profesores estén avisados que se ha producido esta información especial hacia el nińo. Es también interesante que los amigos y otros familiares sepan del proceso y que reciban la consigna de que si el nińo les hace preguntas comprometedoras, a ser posible le contesten que es mejor que se lo pregunte a su padre, madre o responsable, que “seguro que sabe mejor lo que pasó”. Es fácil observar cómo en ocasiones, durante los días o incluso en los meses posteriores, el nińo no vuelve a hacer ninguna pregunta sobre la conversación y su contenido. Si por el contrario las hace y hemos seguido más o menos la actuación anterior, lo que se comprobará en estas conversaciones siguientes es que se van a dar siempre en un ambiente de tranquilidad y confianza. Acompańando a los nińos en el respeto a la verdad y preparándoles gradualmente para ella, habremos dado un paso adelante, firme y positivo en el proceso educador de estos pequeńos. Hay buenas prácticas que lo demuestran. Merece la pena. ASESORAMIENTO TÉCNICO Ángel Altuna Urcelay. Psicólogo y Orientador Profesional. Víctima del terrorismo. Enrique Echeburúa Odriozola. Catedrático de Psicología Clínica. Universidad del País Vasco. Javier Urquizu Aranaga. Psicólogo Clínico. Víctima del terrorismo. COVITE Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco www.covite.org OPQRdeŠ‹¤ĽŚ§¨ ňă×ÉťŞ™ˆ™yjYL?2hýL­5CJOJQJ^JhýL­5CJ,OJQJ^JhýL­5CJ,OJQJ^J hýL­56CJ,OJQJ^JaJ$hýL­6CJ,OJQJ\^JhýL­6CJ OJQJ\^J hýL­6CJ OJQJ\^JaJ hýL­6CJ OJQJ\^JaJ$ hýL­6CJ OJQJ\^JaJ,hýL­CJ0OJQJ^JaJ0hýL­CJ$OJQJ^JaJ0hýL­CJ$OJQJ^JhýL­5CJ$OJQJ^JaJhýL­CJOJQJ^JaJPQRdeŠ‹ĽŚ§¨Š Q R S T U úÓŃŃĚĚĚĚĚĚĚŃŃÓŃŃŃŃĆŃŃŃŃ„h^„h$a$&$$d%d&d'dNĆ˙OĆ˙PĆ˙QĆ˙a$$a$z6ý Q W ^ “ ¤ ¸ Ĺ Ć Š Œ ¤ Ľ Ć Ç ˇÝމ“ ›ĆŰÄČ ôçôŘĘšŤ§šŽ€q€qdާšŽšZ§ŽdŽdMŽdŽhýL­OJQJ]^JaJhýL­OJQJ^JhýL­6OJQJ^JaJhýL­6CJOJQJ^JaJhýL­CJOJQJ^JaJhýL­OJQJ^JaJhýL­5CJOJQJ^JhýL­hýL­CJOJQJ^JaJ hýL­5CJ OJQJ\^JaJhýL­CJ OJQJ^JaJ hýL­5CJ$OJQJ^JaJ$hýL­6CJOJQJ^JhýL­CJOJQJ^JU V W ^ _ “ ” • ¤ Ľ Ś § ¨ Š Ş Ť Ź ­ Ž Ż ° ą ˛ ł ´ ýýÖŃŃŃŃŃýýýýýýýýýýýýýýýý$a$&$$d%d&d'dNĆ˙OĆ˙PĆ˙QĆ˙a$´ ľ ś ˇ ¸ Ĺ Ć x y Š ‹ ¤ Ĺ Ç   ´ľśˇÝŢZ[qr{|ýýýýűňíííííííííííííűííííííí$a$$„h^„ha$|qr†‡ˆ‰’“ÇČŸ 678OPo#p#ƒ%„%.&/&‚&ƒ&úúúúúúúúúúúúúúúńěęúúúúúúúúú$a$$„h^„ha$$a$  678OK"L"p#r#€%ƒ%/&č&ů&'''Ą')))Ô+Ö+é+Ş0Ť0š0ˆ2Ž2+4545H5K5†5öęÝĐĚęĚꞯ˘ęŻę˘ę˘ęŻĐĚęĐĚęĐĚę˘ĚꐁsdhýL­6CJOJQJ^JaJhýL­CJOJQJ^JaJhýL­5CJOJQJ^JaJ#hýL­5>*CJOJQJ\^JaJhýL­6OJQJ^JaJhýL­6CJOJQJ^JaJhýL­CJOJQJ^JaJhýL­hýL­5CJOJQJ^JhýL­5OJQJ^JaJhýL­OJQJ^JaJhýL­OJQJ^J#ƒ&č&é& 'Ą' ))))))r*s*Ó+Ô+Ő+Ö+é+ę+Š0Ş0Ť0Ź0š0ş0­2Ž2+4úúúúúúúúřúúúďúúúřúúúęřřúúúč$a$$„´]„´a$$a$+4,455553545K5o5‡5ˆ5Ś5É5ĺ5ć5˙5*6+6,636g6v6w6y6z6úúúřřřřřřřúřřřřřřřřóóóřúř$a$$a$†5‡5ˆ55Ł5Ś5ć5ü5ý5˙5,636g6v6w6y6z6őçÖš¨™ˇ™¨Š}pŠlf hýL­aJhýL­hýL­5OJQJ^JaJhýL­5CJOJQJ^JhýL­5CJOJQJ^JaJhýL­5CJOJQJ^JaJhýL­6CJOJQJ^JaJhýL­CJOJQJ^JaJ hýL­5CJOJQJ\^JaJ hřfŠ5CJOJQJ\^JaJhýL­CJOJQJ^JaJhýL­56CJaJ,1h°‚. °ĆA!°Đ"°‚#$%°°Ä°Ä Ä†œD@ń˙D NormalOJQJ_HaJmH sH tH P@P Título 1$¤đ¤<@&5CJ KH \^JaJ P@P Título 2$¤đ¤<@&5CJ\]^JaJL@L Título 3$¤đ¤<@&5CJ\^JaJL@L Título 4$$@&a$5CJOJQJ^JNAň˙ĄN Fuente de párrafo predeter.Vió˙łV  Tabla normal :V ö4Ö4Ö laö ,kô˙Á, Sin lista 6ţO6 Pequeńa „`„CJ>ţO> muy pequeńa „`„CJ 0ţO0 Titulo 45D'˘!D Ref. de comentarioCJaJ@2@ Texto comentarioaJLj12L Asunto del comentario5\L™RL Texto de globoCJOJQJ^JaJXB@bX Texto independiente$a$OJQJ^JaJz.N˙˙˙˙PQRdeŠ‹ĽŚ§¨Š     QRSTUVW^_“”•¤ĽŚ§¨ŠŞŤŹ­ŽŻ°ą˛ł´ľśˇ¸ĹĆxyŠ‹¤ĹÇ´ľśˇÝŢZ[q r { | q r † ‡ ˆ ‰ ’ “ ÇČŸ 678OPopƒ„./‚ƒčé Ą !!!!!!r"s"Ó#Ô#Ő#Ö#é#ę#Š(Ş(Ť(Ź(š(ş(­*Ž*+,,,----3-4-K-o-‡-ˆ-Ś-É-ĺ-ć-˙-*.+.,.3.g.v.w.y.|.˜0Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€Iˆ0€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€80€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€80€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€80€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€80€€80€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€˜0€€ †5z6#&U ´ |ƒ&+4z6 !"$%z6đ8đ@ń˙˙˙€€€÷đ’đđ0đ( đ đđB đS đżË˙ ?đ˙˙Ęś&d!Ëś&t˛hß#Ź(|.č#¸(|.>*€urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags €PersonName€ ě#q €LA CONFIANZA €LA VERDAD €ProductID-™-š-Ł-í-ô-ő-ü-|.ˆ-Ľ-|. &'RW^8O!!Ź(ş(á,--4-ˆ-¤-ć-˙-,.3.g.v.w.x.|.š-Ł-|.¨.J1ˆ~ěć˙˙˙˙˙˙˙˙˙„ý„kţĆý^„ý`„kţo(.€ „ „˜ţĆ ^„ `„˜ţ‡hˆH.‚ „p„L˙Ćp^„p`„L˙‡hˆH.€ „@ „˜ţĆ@ ^„@ `„˜ţ‡hˆH.€ „„˜ţĆ^„`„˜ţ‡hˆH.‚ „ŕ„L˙Ćŕ^„ŕ`„L˙‡hˆH.€ „°„˜ţư^„°`„˜ţ‡hˆH.€ „€„˜ţĆ€^„€`„˜ţ‡hˆH.‚ „P„L˙ĆP^„P`„L˙‡hˆH.¨.J1˙˙˙˙˙˙˙˙Şî°         @ĺřfŠýL­ť_î˙@€--Hy--z.@@˙˙Unknown˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙G‡ żTimes New Roman5€Symbol3& ‡ żArial?& ‡ŸArial BlackY&  Gill SansCentury Gothic5& ‡za€˙Tahoma"qˆđÄäŠűyŤf`<łfď:¤Ś&T'S&T'SŠđĐ´´r4dc.c.ß[Lâ2ƒQđÜKP(đ˙?ä˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙ť_î2˙˙Papeleria INEMHoja en blancoinem Ińigo Mauleon ţ˙ŕ…ŸňůOhŤ‘+'łŮ0 ˜ ¸Đŕěř  $0 P \ h t€ˆ˜äPapeleria INEMHoja en blancoinem Normal.dotIńigo Mauleon3Microsoft Office Word@Œ†G@*™0ZĆ@RᆃÇ@9!Ö`Ç&T'ţ˙ŐÍ՜.“—+,ůŽ0ü hp€ˆ˜  ¨°¸ Ŕ ŰäINEMSc.ć Papeleria INEM Título  !"#$%&'ţ˙˙˙)*+,-./0123456789:ţ˙˙˙<=>?@ABţ˙˙˙DEFGHIJţ˙˙˙ý˙˙˙Mţ˙˙˙ţ˙˙˙ţ˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙Root Entry˙˙˙˙˙˙˙˙ ŔF`ř$2Ö`ÇO€1Table˙˙˙˙˙˙˙˙(y%WordDocument˙˙˙˙˙˙˙˙.NSummaryInformation(˙˙˙˙;DocumentSummaryInformation8˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙CCompObj˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙r˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙ţ˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙ţ˙ ˙˙˙˙ ŔF Documento Microsoft Office Word MSWordDocWord.Document.8ô9˛q