10 Aniversario Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco
INICIO
Si quieres recibir información envíanos tu correo    
  Acepto las condiciones |
MANIFIESTOS

Últimos manifiestos añadidos:
29/11/2008
Manifiesto X Aniversario
30/01/2007
Manifiesto de Madrid
02/02/2002
Manifiesto llevado a Bruselas por Covite Denuncias del Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (COVITE)
28/11/1998
Manifiesto Fundacional del Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco
Ver todos los manifiestos
[28/11/1998]
Manifiesto Fundacional del Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco
Ante la expectación creada por el anuncio de tregua de la organización terrorista E.T.A., las víctimas vascas de la violencia y el terrorismo firmantes de este manifiesto, representándonos exclusivamente a nosotras mismas, queremos expresar lo siguiente:

Durante más de treinta años, la sociedad vasca y el resto de la sociedad española han sufrido los avatares del horror terrorista y de otros actos de violencia relacionados con este tipo de delitos. Desde la esperanza que supone el anuncio de tregua, al evitar de momento nuevas muertes, no podemos olvidar que miles de personas víctimas del terror hemos visto truncadas nuestras vidas por la utilización fanática de la violencia a favor de una falsa liberación del País Vasco.

Aunque determinadas iniciativas han intentado paliar la situación de las víctimas del terrorismo, en general, la atención ha sido insuficiente. Existen víctimas con problemas económicos, dificultades de reinserción laboral y atención psicosocial. Cada víctima tiene su particular anecdotario de horror producido, no sólo por los terroristas, sino por el abandono y por el olvido de instituciones que nunca se han preocupado de ellas. Especialmente, muchas víctimas han vivido con agravio que la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco jamás se haya interesado por ellas cuando sí por los asesinos y sus colaboradores. Asimismo, debemos denunciar la indiferencia de la Iglesia Vasca durante todos estos años de práctica terrorista.

E.T.A. ha sido la principal protagonista de esta historia de terror iniciada hace ya demasiados años, pero no podemos olvidar que otros grupos terroristas (Triple A, Batallón Vasco-Español, G.A.L., Comandos Autónomos Anticapitalistas y grupos incontrolados de violencia callejera), también han sembrado el horror y el sufrimiento entre nosotros.

Nuestra postura es clara y nace de la repulsa ante cualquier utilización de la vida humana como moneda de cambio; no necesitamos salvadores de ningún color e ideología, nos repugnan el terrorismo y el contraterrorismo, cualquier violencia ilegal, ilegítima e ilícita no sujeta a control y delimitación por un estado democrático.

Las víctimas del terrorismo no son responsables de treinta años de asesinatos. Los únicos responsables son los asesinos y sus cómplices. Conseguir ventajas políticas a costa de los crímenes cometidos supondría decir a los asesinos que es rentable matar, y a las víctimas que el asesinato, la intimidación, etc., han servido para algo y que, por lo tanto, estaban justificados.

Se exige a las víctimas generosidad, perdón y olvido, y nunca se ha exigido a los asesinos que reconozcan sus crímenes. Sobre el olvido no es posible edificar la paz. La reconciliación no significa tampoco perdón y olvido, sino justicia para todos. Los terroristas en ningún momento han admitido que se han equivocado eligiendo durante treinta años la vía de la violencia para imponer sus ideas totalitarias en contra de lo que los habitantes del País Vasco votábamos en las urnas. No se habla de la falta de libertad e intimidación a la que nos han sometido, pero por el contrario sí se apunta a que las víctimas tienen que ser generosas y comprensivas presentándonos como paradigmas del odio sin recordar que ninguna víctima ha practicado nunca ningún acto de venganza. No podremos soportar que los que han matado o ayudado a matar se ufanen de lo que hicieron, que consideren acciones heroicas los crímenes y que llamen héroes a nuestros asesinos.

Hay que conocer la verdad de lo que ha sucedido. En este sentido, la resolución de los temas judiciales y policiales pendientes, el descubrimiento de todos los responsables que se encuentran detrás de cada muerte, la eliminación de cualquier tipo de impunidad y la depuración de todas y cada una de las responsabilidades judiciales, son elementos fundamentales en cualquier proceso de paz que se quiera poner en marcha.

Nuestra opinión ha de ser tenida en cuenta y tenemos que estar informados de cada paso que se dé en la solución del problema. Nos sentimos manipulados cuando intentan presentarnos como protagonistas de la reconciliación. Es imposible reconciliarse con quien no pide perdón ni tan siquiera reconoce el daño causado. ¿Qué instancias eclesiásticas, políticas o sociales se están ocupando de convencer a los presos terroristas de que pidan perdón a sus víctimas?.

Sin el abandono definitivo de la violencia y el terrorismo, sin reconocimiento del daño causado y sin atención a las víctimas, es imposible la reconciliación. A partir de estos tres supuestos, será cada víctima la que decidirá si quiere llevar a efecto esta reconciliación. No queremos ser también víctimas de la paz.

San Sebastián, 28 de Noviembre de 1998.

VOLVER
Aptdo. de Correos 3358 · 20080 San Sebastián (Gipuzkoa) (España) | Tlfn: (34) 943.32.28.88 Fax: (34) 943.43.19.70